La venta de aceite de oliva falso se ha convertido en una «práctica habitual». La escasez del producto y los precios disparados han creado, posiblemente, el caldo de cultivo perfecto para los productores fraudulentos.
Esta advertencia llega luego de que las autoridades del Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mapa) de Brasil, devolvieran a la Argentina un cargamento de 20.400 litros de aceite de oliva falsificado.
El mismo fue interceptado, a principios de marzo, por el equipo de inspección de la Vigilancia Agrícola Internacional (Vigiagro), en el momento de la importación.
Por su parte, la retirada del producto del mercado brasileño se produjo el pasado lunes 8 de abril, después de que las muestras fiscales –sometidas a análisis de laboratorio- expusieran en el resultado que se trataba de un aceite falsificado.
Más tarde, fue clasificado como tipo lampante, un elemento considerado no apto para el consumo y que podría ser utilizado en el fraude del aceite de oliva.
No solo eso, sino que además, el mismo podría representar un gran riesgo para la salud del consumidor. Se trata de un aceite de oliva de baja calidad, que se caracteriza por su alta acidez, sabores extraños e impurezas. Es producido a partir de aceitunas fermentadas, y en el pasado, se utilizaba como combustible para lámparas.
Según trascendió, la marca involucrada en esta falsificación sería Valle Viejo, proveniente de Salta. Y no es la primera vez que es noticia por algo así en el país vecino: en enero se logró la incautación de 150 litros de una mezcla de aceites vegetales comercializados como aceite de oliva. También de la misma compañía.
En aquel entonces, la propietaria, identificada como María da Silva, fue detenida en flagrancia por contrabando y llevada a la Policía Federal, mientras que los productos fueron trasladados a la Receita Federal.
Por otro lado, si observamos a la industria mundial, podemos confirmar que estos hechos no ocurren únicamente en Latinoamérica. En la Unión Europea, el aceite de oliva, junto con otros productos alimenticios, – como el pescado, la leche, la carne, los cereales, la miel, el café, el vino y las especias-, suelen ser objeto de diversas prácticas ilícitas.
Según Europol, la venta de aceite de oliva falso se ha convertido en un «práctica común.» La agencia policial europea hizo la declaración después incautando 260.000 litros de aceite de oliva adulterado en España e Italia en diciembre de 2023.