El aceite de oliva es más que un ingrediente versátil: es un verdadero tesoro para la salud. Te presentamos cinco beneficios respaldados por la ciencia que lo convierten en un alimento imprescindible:
Regula el colesterol
Gracias a su ácido oleico, el aceite de oliva ayuda a aumentar el colesterol «bueno» (HDL) y reduce el «malo» (LDL), protegiendo tus arterias de posibles enfermedades cardiovasculares.
Fortalece la salud del corazón
Al controlar el colesterol y prevenir la hipertensión, diabetes y obesidad, su consumo regular favorece un corazón fuerte y un sistema circulatorio saludable.
Protege del envejecimiento celular
Sus antioxidantes, como los polifenoles, combaten los radicales libres, retrasando la oxidación celular y promoviendo un envejecimiento saludable.

Aliado contra el cáncer de mama
Según estudios como PREDIMED, consumir cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra al día puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de mama gracias a sus propiedades anticancerígenas y antiinflamatorias.
Mejora la digestión
Facilita la secreción gástrica y biliar, ayudando al tránsito intestinal y aliviando molestias como el reflujo ácido ocasional.
Incluí aceite de oliva en tu dieta diaria y disfruta de sus múltiples beneficios para una vida más sana. ¡Tu cuerpo te lo agradecerá!